La Mujer Cíclica

La Mujer Cíclica



La Mujer tiene una naturaleza cíclica, pues su cuerpo está conectado con los ciclos de la luna y de la tierra. Tan como la luna ella transita por las energías de la luna creciente, llena, menguante y oscura, que a su vez, se conectan con los flujos naturales de la primavera, el verano, el otoño y el invierno.

Antiguamente las sociedades incluían en su cosmovisión y costumbres esta profunda conexión de la mujer y la madre tierra/luna, realizando ritos y contando historias, que explicaban esta relación. Por ende, las niñas desde pequeñas tenían otra comprensión de sí mismas, y por supuesto, de su sangre menstrual, entendiéndola como sagrada, y no como algo sucio, que debían esconder. En los óvulos reside un gran potencial energético, ya que en ellos está la posibilidad de engendrar vida, luego, si no los fecundamos, su energía se funde en nuestra sangre menstrual, que baja a la tierra. De ahí, que lo que hagamos con esta sangre, es fundamental para nosotras mismas, ya que significa la forma que tenemos de conducir nuestra propia energía. Podemos usarla para regar plantas (se ha probado que es maravillosa para el crecimiento de ellas), pintar, ritualizar, etc. Hay infinitas posibilidades, pero lo más importante, es que le demos el lugar que tiene en nosotras y en la tierra.
Parte del proceso de desarrollo personal de toda mujer, debería siempre estar el volver a conectar con su sagrado ciclo menstrual, sus fases, energías y potencialidades. Para esto, hay muchas herramientas, pero la principal de ellas, es conocer como vivenciamos el ciclo menstrual en nosotras mismas, registrando de alguna manera las experiencias que vamos teniendo.
Pero primero, vamos a conocer las posibles características vinculadas a cada fase, aunque en cada mujer esta experiencia puede ser vivida de forma específica.

Fase de la bruja/reflexiva

Comienza con la menstruación, y dura hasta su término o un poco más, dependiendo de la mujer.
En este momento la mujer experimenta un estado alterado de conciencia, aunque en el día de hoy, no cuenta con ninguna tradición o costumbre que le ayude a comprender y utilizar esta conciencia de forma positiva. De ahí la importancia de que cada mujer tome conciencia de esto, y se apoye en su círculo de amigas y parientas que puedan ir re-construyendo este saber “perdido”, pero que en verdad, reside en nuestros cuerpos, esperando ser descubierto.


Este es un momento de introspección, un momento para meterse en el capuchón y escuchar nuestro interior… ¿Qué cosas sentimos? ¿Cómo fue el ciclo anterior? ¿Qué cosas necesito?


Aquí podemos conectar de forma mucho más fácil con nuestra intuición, ya que las barreras del consciente y el inconsciente están muy bajas. Nuestro cuerpo está mucho más sensible, por lo que, podemos conectar de forma especial con el cuerpo, y los mensajes que nos quiere transmitir (de ahí que, por ejemplo, el dolor uterino durante la menstruación sea muy significativo, hay algo que se nos quiere transmitir: demasiada tensión, heridas) Como la mujer se va hacia el interior, las ganas de sociabilizar disminuyen, e incluso pueden generar irritación. Los procesos mentales se vuelven más lentos, porque se activa la parte de nuestro cerebro “primitivo” (o sistema límbico, disminuyendo la actividad del neocortex, tal cuando vamos a parir de forma natural), hasta el punto de detenerse totalmente en un punto de meditación o trance. También podemos inhibir este proceso, sin sentir nada, o con molestias  fuertes durante la menstruación.  

Por ende, es un momento propicio para guardar silencio, quietud y por supuesto, meditar. Esto implica darte el tiempo para menstruar, dentro de lo posible. Es aquí donde naturalmente tu cuerpo recicla energía, es decir, busca descanso para reponerse y comenzar con mucha vitalidad la fase de la virgen, luna creciente y pre ovulación. Si no das este descanso natural que tu cuerpo pide, puedes sentirte más cansada en la próxima fase, siendo que, podría ser una fase llena de energía y actividad exterior.
“El ritmo más lento no sólo altera la organización de tu vida sino tu interacción con tu propio cuerpo; si te concedes la oportunidad de experimentar la sensación de sangrar, y en especial, si no usas tampones, tanto tu movimiento corporal como tu modo de andar se harán más lentos, casi como si se tratara de un sueño. Si te mueves despacio, lo harás con elegancia, y parecerá que estás danzando” (Miranda Gray, Luna Roja)
También puedes usar una copita para recolectar tu sangre y luego hacer rituales o entregarla a la tierra. Incluso hay mujeres que ponen un poco en su entrecejo, porque dicen que trae sueños especiales para ellas…. Algunas menstrúan directamente en la tierra. No hay límites de posibles cosas que puedes hacer con la sangre menstrual. Tu intuición esta mucho más abierta, los mundos visible e invisible mas conectados, por lo que, es un momento ideal para leer tarot, runas, practicar magia, orar y meditar.
Es un momento simbólicamente muy asociado a la muerte y a la luna oscura, por lo que, esta fase es perfecta para definitivamente soltar aquello que vivenciaste en el mes pasado y que quieres dejar ir, para así ir precisando cuales son las cosas nuevas que quieres dejar entrar en tu vida. La fase anterior, pre menstrual, da inicio a este proceso, pero ya en la menstruación se dan las condiciones para que definitivamente cortes con aquello.
Miranda Gray describe este período como una meditación “viva”, ya que alcanzamos naturalmente  profundos niveles de relajación física y mental. Es perfecto para repasar nuestra vida y objetivos, comprobando si realmente tienen relación con quiénes somos y lo que queremos en verdad.
Tal como indica Vicky Noble, el apreciar y conocer a profundidad nuestro ciclo menstrual es una forma profunda de sanación femenina, ya que implica una aceptación de quienes somos en esta existencia. El rechazo por sobre todo de nuestra sangre menstrual, que implica un rechazo del poder propio, trae dolor y enfermedad en las mujeres. Nuestro cuerpo nos proporciona de forma natural un período en que estamos propicias para la meditación… nuestro neocortex (que es la mente), se relaja de forma natural, permitiendo que los pensamientos lleguen de forma menos frecuente a nosotras, y que por ende, la meditación pueda alcanzar niveles muy altos de  profundidad. Sin embargo, hemos olvidado este poder, aunque reside en nosotras, en nuestro cuerpo.

La Virgen/Fase Dinámica

Es la etapa que transcurre entre la menstruación y la ovulación, y lleva el nombre de la virgen, puesto que está llena de una energía muy vivaz y dinámica (claro, sólo si damos cabida en la fase anterior, reflexiva, al descanso para reponernos).
Ahora “es el momento de expresar las energías internas y hacer que el subconsciente vea la luz del día; es tu oportunidad de asimilar tanto tu claridad interior como las ideas que han surgido en la oscuridad de la fase de la Bruja, y de manifestarlas en la vida cotidiana” (Miranda Gray, Luna Roja). Es una oportunidad de regeneración y renacimiento pleno de nuevas energías y entusiasmo, poniendo en práctica o sacando al exterior, todas aquellas ideas que se engendraron en la fase anterior (tanto en un aspecto personal como laboral).

Es un momento con mucha energía bullente, necesitamos menos descanso y estamos mucho más seguras de nosotras mismas. Hay una inclinación por la vida social y salir a divertirse, lo cual puedes disfrutar al máximo.
También es un momento donde te vuelves mentalmente mucho más fuerte, con alta capacidad analítica, y pensamiento más claros. El pensamiento estructurado es el dominante, a diferencia de la fase anterior, en donde la intuición era la que reinaba. Eres mucho más independiente y activa en cuanto a poner las ideas en práctica, necesitando mucho menos el apoyo de los demás en estas empresas. Por ende, es una instancia perfecta para dar inicio a nuevos proyectos o ideas que hayas estado gestando, porque cuentas con toda la capacidad mental, emocional y energética para hacerlo. Tu mente es precisa, analítica y estructurada; tus emociones están estables; y tu energía vital está en su punto máximo.
Es en este momento donde puedes ponerte al día con trabajo que hayas dejado pendiente por la menstruación, aprovechando de este exceso de energía bullente. También es un buen momento para comenzar alguna actividad física que quieras realizar o poner en práctica alguna hazaña que hayas estado deseando hacer desde hace tiempo.
“Durante la fase Dinámica nos alejamos del mundo intuitivo para acercarnos a los procesos de pensamientos racionales, estructurados y dirigidos hacia el exterior, propios de la conciencia cotidiana” (Miranda Gray, La Mujer Optimizada).
Es aquí, cuando experimentamos menos sensibilidad emocional o vulnerabilidad, que podemos exponer con mayor fuerza y seguridad nuestro punto vista, o hacer valer nuestros derechos, o poner alguna queja. Pero las conversaciones complejas con amigos, familiares o parejas, en donde involucremos una mayor cercanía emocional, deben dejarse para otro momento, ya que sin darnos cuenta podemos ser algo “insensibles” con estas personas.
Ahora que tenemos gran capacidad de procesar nueva información, podemos investigar temas que nos interesen, tomar aquel libro que tenemos en el velador esperándonos, tomar algún taller o curso, estudiar para una prueba, preparar una presentación, aprender algo nuevo de forma autodidacta, apuntarte a una clase de baile, etc. Es aquí también donde puedes generar una planificación para el resto del mes, en donde puedes adaptar lo mayor posible tu trabajo o actividades a las necesidades que requiere tu ciclo menstrual. Eso significa, que puedes, por ejemplo,  distribuir las actividades que requieran mayor esfuerzo mental, analítico y físico a este periodo, junto con aquellas que necesiten de mayor creatividad y reflexión para la fase creativa. En esta fase, puedes planificar todo esto con mucha visión y capacidad de perspectiva.
También es un buen momento para practicar los ejercicios de kegel y la respiración ovárica, sobre todo, esta ultima cuando te estás acercando a tu ovulación. En este momento es cuando la energía del ovulo que no es fecundado puede ser reciclada por todo tu cuerpo mediante este ejercicio de origen taoísta.

La Madre/fase expresiva

Esta fase transcurre durante el periodo de la ovulación, pero sus energías se prolongan varios días antes y después de que esta se produzca. La madre es el arquetipo de esta fase, puesto que refleja las energías amorosas que se despiertan en este período, respecto a los demás y la tierra. Hay una mayor capacidad de entrega a aquellos que amamos, y somos capaces de entrar en una frecuencia de más de empatía frente a ellos. Hay una mayor conexión y comprensión de las emociones propias y de los otros, por lo que, podemos mediar con mucha armonía los conflictos o dificultades que se presenten en las relaciones inter personales.
Lamentablemente la madre como arquetipo ha sido disminuida en nuestra sociedad, y se la piensa como un animal instintivo que solo puede procrear y que tiene muy poco control sobre los procesos corporales que vive. Incluso, tildamos de estúpidas a las mujeres jóvenes que terminan siendo madres, ya que se “arruinaron su futuro”; y no somos capaces de ver las cualidades de inteligencia, sabiduría e infinita fortaleza que implica la maternidad. Es un momento sagrado, en donde la vida se ha gestado en el vientre de la madre, y donde crece día a día, con sus ritmos armonizados con la naturaleza… en ella comienza a habitar un ser, otra alma, recién encarnada, y por ende, con una conciencia especial. De ahí que las palabras de la madre gestante sean de gran sabiduría, y debemos escucharlas y respetarlas. Es más, el momento del parto, es una instancia en donde la mujer experiencia un nivel de conciencia especial, ya que necesita calmar la mente racional, y entrar en una meditación profunda, para conectar, relajar y entregar al mundo a este nuevo ser. Esta vivencia es única y le proporciona una fortaleza y sabiduría que en el día de hoy, lamentablemente, pocos saben apreciar.
Mes a mes tenemos la oportunidad de conectar con esta energía que viene de la madre, e incorporarla en nosotras. Es un momento de mucha energía, pero que se traduce en abnegación en lugar de dinamismo… en una compasión infinita por otros seres, siendo Kuan Yin, la diosa con la cual podemos conectar de forma muy profunda en esta fase. Esta compasión no implica que nos den pena los demás, sino que somos capaces de ser profundamente empáticos con ellos, y entregarles infinito amor y protección, ya que sabemos que todos somos Uno, aunque en esta realidad nos dividamos en muchas almas y personalidades.


Es un momento también, en donde la seguridad en ti misma se puede incrementar, al igual que tu autoestima; por eso, con mayor facilidad, puedes apoyar y dar fuerzas a aquellos de tu alrededor que lo necesiten.

También hay un mayor impulso sexual que acarrea un profundo amor por tu pareja. Tienes una inclinación a entregarte por completo en la sexualidad, lo cual, puede potenciar de gran forma los orgasmos que puedas vivenciar: La entrega es la clave del orgasmo, indica el maestro Mantak Chia.
Propicio es que aproveches esta energía para ponerte en mayor contacto con la Madre Tierra, yendo a algún parque, cerro o playa. Te recomiendo caminar descalza por la tierra, la arena o el pasto, sintiendo como el chi de la madre entra por las plantas de tus pies a tu cuerpo, vitalizando  y sanándote. Esta es una práctica maravillosa que puedes realizar antes de la respiración ovárica, puesto que potenciara tu experiencia, al unir el chi proveniente de tus ovarios con el de la madre tierra. Pídele a ella que acreciente la energía que hay en tus óvulos, para que así el chi venga con una bendición de la sagrada tierra.
Laboralmente, es un momento donde nos dedicaremos más que nada a “alimentar” los proyectos, creando un ambiente adecuado para ellos y las personas involucradas en su desarrollo. Además, tendremos facilidad para ser conciliadora en los momentos en que se presenten conflictos o dificultades… si bien podemos serlo siempre, ahora surge de forma más espontánea y natural.
“Durante la fase expresiva nuestra sensación de bienestar personal está directamente relacionada con la expresión de nuestros sentimientos de amor, aprecio, gratitud y cariño” (Miranda Gray, La Mujer Optimizada)

La Hechicera/Fase creativa

Esta fase es la que transcurre entre la ovulación y  la menstruación, y también es donde muchas mujeres vivencian el famoso SPM (Síndrome Pre Menstrual), que tiene muchos y diversos síntomas entre las mujeres. La verdad es que desde la misma ciencia se ha cuestionado la validez de esta patología, ya que no tiene una delimitación clara de síntomas, y además, hay una ambigüedad en su tratamiento (los sicólogos lo tratan con anti depresivos y los ginecólogos con hormonas). Por lo que, se entiende, desde una visión mucho más holística, que su presencia de debe más bien a una falta de aceptación por parte de la mujer, de su ciclo menstrual, y de los ritmos que le acompañan.
“la enrome cantidad de energía instintiva acumulada en el subconsciente de la bruja no encuentra salida para liberarse y quedar satisfecha. Entonces toda esa energía se vuelve contra ella y le produce una intensa sensación de angustia, decepción y rabia, que queda perfectamente reflejada en la imagen de la bruja rechinando los dientes y profiriendo terribles sonidos, como una osa herida” (Ulanov, La bruja y el payaso).


Tal como explica la cita anterior, la mujer cuando no permite el fluir de la energía creativa que se despierta en esta fase, se vuelve contra ella, frustrándola y alterándola profundamente. Por eso es necesario encontrar una forma armónica de darle salida, evitando que se acumule generando problemas.

Esta fase también tiene una orientación hacia el interior de la mujer, disminuyendo posiblemente la energía física, y la capacidad de concentración y memoria. Esto es reflejo de una activación de la energía creativa que fluye por el cuerpo, que debe ser encausada positivamente para no ser destructiva. Esto lo puedes hacer meditando, dibujando, pintando, escribiendo, cocinando, bailando, o cualquier actividad que sientas que te fluye en este momento… debes aprovechar la cantidad de ideas creativas que pueden aparecer en este momento. De hecho, sea cual sea tu actividad laboral, este momento puede ser perfecto para gestar ideas que puedes poner en práctica en la siguiente fase dinámica, es decir, dedicar estos días para crear proyectos, conceptos, diseños, problematizaciones, etc.

Es aquí donde el subconsciente comienza a acercarse cada vez más a la mente consiente, “aportándonos destellos de inspiración y sacando a la luz cuestiones emocionales no resueltas o acuciantes. También es posible que experimentemos un fuerte impulso de entrar en acción, efectuar cambios, poner las cosas en orden y crear” (Miranda Gray, la Mujer Optimizada). Sin embargo, como es un momento donde disminuye nuestra concentración mental y energía física, no es un momento para poner en práctica estas ideas o impulsos, si no que, comenzar a gestarlos, planificarlos, diseñarlos, para que así en la fase dinámica o de la virgen, podamos ponerlas en práctica. Es un momento para tener mayor descanso, y darse el tiempo para intuir, sacar ideas y conceptos de la “nada”, pero que en verdad provienen de lo más profundo de nosotras mismas, de nuestro subconsciente, de lo invisible, que en esta fase encuentra la posibilidad de manifestarse.
Hay un estudio, citado por Miranda Gray en su libro la Mujer Optimizada, del Dr. David Norton titulado “SPM, EEG y estimulación fótica”, publicado en el diario de Neuroterapia en 1977; que señala que se encontró que las mujeres en fase pre menstrual muestran una actividad cerebral más lenta (delta). Las ondas delta que se encontramos más activas en este período de la mujer, se activan normalmente en la fase en que se pasa desde la actividad onírica al sueño profundo. También son las ondas que se activan en la meditación profunda de hombres y mujeres. Sin embargo, ¡es un enorme potencial que en las mujeres estas ondas se activen de forma natural en un periodo de su ciclo menstrual! ¡Una bendición!. Es por esto que las actividades cotidianas nos parecen menos fáciles e incluso nos irritan a veces… nuestro estado de conciencia  es diferente, nos llama en todo momento a ir hacia el interior.
Por esto mismo, es un momento ideal para enfrentarnos a nuestra propia sombra, esto es, a todo aquello que rechazamos de nosotras mismas. Si no aceptamos e incorporamos esta parte de nosotras, comenzamos a proyectar en los demás, elementos que en verdad son propios, y que queremos mantener ocultos en nuestro inconsciente con la forma de sombra. Es en esta fase cuando precisamente tenemos la oportunidad de indagar en nuestros más profundos patrones de miedo, deseo, necesidad, y también de comprender, aceptar y sanar aspectos difíciles de nuestra personalidad (sombra). Es en este momento, cuando somos capaces de aceptar e incorporar este aspecto oscuro o difícil de nosotras, que liberamos la carga emocional del subconsciente, evitando que recaiga en los demás nuestro conflicto interno. Por ende, es un momento natural que se nos ha regalado, para sanar y avanzar en nuestro proceso de crecimiento personal.
Ser consciente de esto, y darle un espacio en nuestra cotidianeidad, por mínimo que sea, nos ayudará profundamente en el desarrollo como mujeres. Podemos darnos un tiempo para escribir o simplemente reflexionar aquellas emociones que afloran por este tiempo, observando cual podría ser su origen. En este proceso aparecerán aspectos propios que no queremos ver, pero que una vez que saquemos a flote, podemos hacerlos conscientes, e ir soltando aquellas partes nuestras que queremos dejar atrás; para que así, durante la menstruación, tengamos espacio para en definitiva dar paso a la alquimia femenina natural, que nos permite cortar con estos patrones emocionales que queremos dejar de lado.  Solo así, dejaremos espacio para que lo nuevo que queremos en nuestra vida, llegue.

Por otra parte, cabe señalar que la sexualidad puede intensificarse en este periodo, puedes sentirte terriblemente sensual y erótica, ya que en ti despierta la “seductora original”, que a la vez atrae y atemoriza a los hombres. Puedes encauzar esta energía en ti misma (auto cultivo) o en tu propia relación de pareja, siendo consciente de este despertar sensual, y entregándote a su fluir sin miedos racionales.

Francisca o Seva



Bibliografía:
-          La mujer optimizada. Miranda Gray
-          Luna Roja. Miranda Gray
-          La mujer Shakti. Vicky Noble



Autora dibujo: Juliaro

4 comentarios:

  1. excelente explicación! mil gracias voy a entenderme conmigo misma <3

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  2. increíble información. Me resuena y me hace sentirme bien conmigo misma
    muchas gracias por compartir
    un abrazo

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